jueves, 20 de marzo de 2008

Religión

Me he visto obligada a hacer una aclaración con respecto a mis creencias, porque el martes le afirmé a Vicky que no creía. Quiero rectificarme en mi misma.
No creo en la religión, en ninguna. Para mí, todas las religiones se basan en lo mismo, por lo tanto no entiendo porque están enfrentadas unas a otras. ¿Pues no es el mismo ángel el que dio la Anunciación en el cristianismo y el que entregó el Corán a Mahona en la religión musulmana? ¿No estamos hablando entonces, del mismo dios?
Y es que las religiones se contradicen a ellas mismas. La Inquisición , las reliquias del Vaticano, son solo ejemplos de lo que digo.
Así pues, no niego que pueda existir un dios. Pero, ¿por qué una religión iba a tener más razón que otra? La religión está muy condicionada por nuestro entorno. Por lo tanto, no creo en los dogmas de una religión, no soy partidaria de ninguna. Si bien sigo las costumbres de la religión cristiana, me temo que es más por tradición que por verdadera devoción. Por costumbre.
Hoy, desde mi balcón, vi salir La Sagrada Cena de la parroquia Beato Álvaro de Córdoba. Y conforme la veía salir, me iba formulando una serie de preguntas. ¿Alguien le ha preguntado a Dios si a él le gusta que se hagan esos...rituales? Pasear las imágenes de la Pasión, que muchos toman de excusa para irse de fiesta? Se supone que Dios rechazaba los sacrificios. ¿Cómo estámos tan seguros de que esto no le molesta? Bueno, a mi personalmente, no me preocupa, pero supongo que hay a quien sí le importará.

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