Hoy me he quedado en casa porque me duele el peroneo. Estoy en el salón con mi madre viendo pasapalabra, donde el concursante Copi, un señor mayor que me cae muy bien, a estado a una de llevarse el bote. Que pena, yo quería que se lo llevara, que corage. Bueno, pero sigue para la siguiente. Hay que ver con las cosas que me emociono, tiene tela la cosa.
Ya es viernes (actualizando el borrador de la entrada de ayer). Estoy echa pedacitos muy muy pero que muy pequeños. Han sido las pruebas del C.A.D, para deprimirse, y, como viene siendo tradición milenaria, como es viernes, he vuelto a cabrearme en clase de puntas. ¿Por qué nos tienen que gritar incluso antes de hacer los ejercicios? ¿Por qué presuponen que nos va a salir mal, que nos vamos a equivocar? Me fastidia mucho, y encima, me dolía (me duele) el cuello, y como eso no tiene solución, pues más me cabreo todavía, y encima mis puntas están partidas no, partidísimas, y tardan dos semanas en venir, pues más aún que me cabreo y al final acabo matando nada más que con la mirada.
En el instituto empiezo a cambiar de costumbres. Y es que en la torre, nuestra torre, comienza a venirse gente en el recreo que, si bien nadie les ha invitado, ellos se dan por bien recividos sin necesidad de que nadie se lo diga. Y, además, están todas esas parejitas pululando por ahí. Entenderme, no es que me moleste que os queráis, para nada, mejor. Pero cuando a una se le atraganta la soltería, es lo que tiene. Así que dejo la mochila y antes de que nadie me pregunte que adonde me voy, me escabuyo discretamente con Óscar y Raquel camino de la cafetería, a aveces acompañados de alguien más. No es que no quiera estar con vosotras, niñas. No quiero estar con TODOS los demás. Demasiada gente.
Así que después de parada obligada en la cafetería, nos vamos a un banquito que comenzamos a reclamar como nuestro, bajo las adelfas, donde hay sombra, pero que está rodeado de sol. Y aparece Jorge, que para la comida tiene como una especie de sexto sentido, y comparte unos minutos de su recreo con nosotros.
Pero en el fondo sigo siendo la misma. Siempre lo he sido.
1 comentario:
jajaja gente k se da x bien recibida en esa torre jajaja ps la verdad es k si k me empercho (pero xk no tengo mas k hacer y xk hay amigos en esa torre)pero cmo vivo la solteria pos no muedo estar con esa atmosfera empalagosa (aunque si hay k aguantarla se aguanta no hay problema) ademas ultimamente llevo el trabajo retrasao y pa k no mi "pille el toro" lo hago en el recreo te veo de vez en cuando pero ufff trabajo de chinos. esta bien k vuelvas a ser la misma cabreate...grita xro no t deprimas xk eres tu y x lo k te conozco tu no eres asi... no se si te has encontrado pero si no lo has hecho cada dia estas mas cerca ANIMOOOOOOOOOOO
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