lunes, 13 de octubre de 2008

Distancia...


Ojalá todo fuera mucho más fácil. Ojalá tu vivieras al doblar la esquina y nuestro único problema fueran los estudios.
Ojalá fuera para ti lo que tú eres para mí. Así estarías dispuesto a plantarle cara a a distancia y a que no te importara arriesgarte como no me importa a mí. No podemos saber que no funcionará si no lo intentas, si no lo intentamos. No podemos rendirnos solo porque no nos vemos todos los días. De hecho es una ventaja, no nos robamos tiempo. Entre semana nos dedicamos a nuestras vidas, y el fin de semana, el uno al otro. ¿Todos los fines de semana? Quizás no. Quizás ni siquiera es necesario. Solo me basta con saber que quieres estar a mí lado, que estás a gusto conmigo, que no te sientes atado ni molesto, que todo es como es porque queremos que así sea. Pero si ni siquiera lo intentamos, ¿Cómo podemos saber que no va a funcionar?

La historia se repite.

No hay comentarios: