No sé en qué dirección daré mi próximo paso, pues todo ya no es más que una Ilusión. y el paso más certero podría precipitarme al abismo. Rodeada de nada y de nadie, sin manos no puedo gritar, ni reir sin ojos, ni ver sin labios. Ciega en el corazón, en el alma y en los huesos. Todo lo construido depende de mi decisión. ¿Y ahora? ¿Ahora qué vendrá? ¿La desgracia o la leyenda? ¿El comienzo o el fin?
Y ante la duda, como siempre, permaneceré quieta.
Sin saber que hacer.
1 comentario:
dios... no me cansare de repetirtelo.... me encantas!!!!
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