viernes, 7 de noviembre de 2008

Mi blog.

Mi blog nunca había vivido el frío del Invierno. Fue hecho ya en Marzo, y para entonces, la primavera ya comenzaba a despuntar. Pero no había pasado por los crudos meses de Invierno. Y aunque haciendo honor a la verdad, el Invierno aún no ha llegado, ya me despierto de noche, una neblina mañanero dificulta la visión, los chaquetones cuelgan del perchero y los guantes envuelven mis manos.
A mi blog no le gusta el frío. Porque es como yo. No le gusta el frío, ni la lluvia. No le gusta que le mientan ni que le ignoren.
A mi blog le gusta hacer reír, y reírse. Le gusta dibujar, bailar y soñar. Le gusta escribir, y le gusta leer. Le gusta escuchar, y le gusta que, de vez en cuando, también le escuchen a él. Porque tiene mucho que decir. Es romántico y le gustan los detalles, aunque su mal carácter aleje a menudo a los que no le conocen demasiado.
Mi blog es como yo. Piensa lo que yo pienso, dice lo que yo digo, hace yo que yo hago, calla lo que yo callo.
Mi blog y yo somos uno. Y nunca nadie me conocerá minimamente hasta que no halla pasado por aquí.
Bienvenidos al Invierno.