miércoles, 21 de enero de 2009

Luis del Sueño.

El conservatorio, de chiste.
Pero de chiste.
Las clases destrozadas. La ventana de la 25 no cierra y encima uno de los cristales de la puerta ha dejado de existir, por lo que corre un vientecito de punta a punta que te pasa por entre las piernas que para la circulación estupendo, pero así no hay quien caliente.
Pretenden arreglar el suelo a base de cinta aislante. ¿Solo nosotros nos damos cuenta de que lo que las clases necesitan es un suelo nuevo? Parece mentira.
Por no hablar de los descolchones, las grietas y los agujeros. Que ahí siguen. Para que los van a quitar...
Luego El Sueño.
¿Sueño? Sueño el que me entra a mi bailando eso, madre mía. Solo que me digan cada cuanto tiempo tengo que cambiar de posición y ya está, y practicaré yo otro tipo de sueño en mi casa, mucho más productivo a años luz. Por lo menos que nos respeten la Danza de los Gitanos, solo pedimos eso. No podemos estar 16 alumnas en un aula, con tres profesoras distintas, y que 12 estén paradas muertas de risa. No sé. Tendremos que formarnos en todos los aspectos, pero esto ya...
Es el Status Quo. Nací para ser cuerpo de baile y moriré siendo cuerpo de baile. Estamentos cerrados y estables, como en la edad media. Exactamente igual. Es bastante dificil destacar de esta manera. Ni siquiera nos merece la pena, comenzamos a pensar. Debemos de medir 20 cm.
Por más que saltemos, los gigantes no nos dejan ver.
Vaya diita macho.
Vaya diita.

1 comentario:

Helena dijo...

Gloo! me he hecho un blog de estos... jaja