viernes, 27 de marzo de 2009

Por fin!

Por fin terminé los exámenes. Han sido unas semanas muy intensas de comer poco y dormir menos, pero por lo menos, ya han terminado. No contaré lo acaecido en los últimos días porque no quiero resultar cansina. Solo dire que en el conservatorio, debido a la lesión en masa de profesoras, somos casi autodidactas, y nos dedicamos a ensayar sobre todo, ya que hemos terminado los exámenes.
Hoy, mi primera tarde de libertad, después del estudio, nos fuimos a la tetería y después cenamos y vimos una película en casa de Oscar, que viene siendo tradición milenaria. Mañana nos vamos al campo de Juanlu para celebrar el cumpleaños de Ayllon y el fin del trimestre. Otra cosa que es ya una tradición piq: los peroles en el campo. Puede que llueva, pero aprovecharemos el día todo lo que podamos.
Espero haber mejorado mi media. Lo espero porque para eso me he esforzado más este trimestre, y, como buena relación inversamente proporcional, he dormido menos. He perdido casi dos quilos que pienso recuperar mañana en la barbacoa y en vacaciones a golpe de torrija. Aunque la verdad, no me disgusta haberlos perdido. No es que piense que esté gorda, pero no me molesta bajar de peso. Vaya, que me da igual.
Pues lo dicho pequeños. Se acabó lo que se daba.
A disfrutar =).

viernes, 6 de marzo de 2009

Que aburrimiento más grande...
Llevo tres días sin pisar la calle. Desde que estuve en el médico el miércoles y me dijeran que tengo una infección en la garganta, no he vuelto a ver el Sol. Aunque lo cierto es que no está el tiempo para paseos. El viento azota los árboles de tal manera que parecen que van a salir volando con las raíces arrancadas de cuajo.
No sé que hacer. Esta maána se me fue la voz, pero tampoco tengo mucho con quién hablar. Jorge vino ayer a verme en el recreo. Eso me dio un golpe de alegría que se alargó hasta poco después de que se fuera. Luego empecé a echarle de menos con más fuerza que antes aún, si eso fuera posible.
Me aburro. Me aburro de una manera...
Casi he visto dos temporadas enteras de héroes. Y eso que para ver 2 capitulos puedo echar unas dos horas. Y como no se que hacer, duermo, duermo como una marmota.
Me aburroooooo....

martes, 3 de marzo de 2009

La pena.

Había muchos momentos en los que me hubiera gustado detener el tiempo.
El domingo, cuando doy vueltas en mi cama, con el Sol entrando timidamente y las mantas rodeandome, sin otra preocupación de descansar.
Encima de un escenario, con el público aplaudiendo, feliz, sonriendo, y todo la atención fijada en ti, dándote todo el cariño que un bailarín puede recibir.
Tumbada junto a ti, sin hacer otra cosa que mirarte a los ojos y abrazarte, sentir tus brazos rodeando mi cintura y tu respiración en mis labios.
Eso es lo que pensaba mientras Carmen Requena se acercaba a las ventanas para abrirlas de nuevo. Después de dejarnos a oscuras. Después de poner música. Después de dejar que bailaramos como quisieramos, de la forma que nos apeteciera, y para nosotros, dedicándonoslo a nosotros mismos. Para recordarnos para qué estamos aquí. Para qué lloramos. Por qué sufrimos, por qué sangramos. Por qué seguimos hasta que ya no podemos más. Por qué no comemos bien, no dormimos nada, por qué alcanzamos la madrugada estudiando, por qué a veces nos levantamos sin encontrarle sentido a lo que hacemos.
Es por esto. Aunque nos haga falta una sala oscura y dos minutos para nosotros mismos para darnos cuenta. ¿Merece la pena?
Yo creo que sí.