
Bueno, deciros que en estos ultimos tiempos, las cosas han cambiado bastante, como ya habreis deducido con la entrada anterior.
Termino un año que si bien empezó bien no terminó tanto como me gustaría. Hubo demasiadas despedidas, que causaron heridas que quizá no se cierren nunca. Despedidas de personas que nunca volverán, que se marcharon sin querer y a las que nunca olvidaremos.
También hay personas que se marcharon queriendo. Y no las culpa, quién sabe, a lo mejor soy yo la que se ha marchado y no he sabido decir adios con suficiente claridad.
Puede que en pocos días vuelva a bailar. Me asusta la idea de que no lo hecho de menos. Es extraño, incluso me hace sentirme culpable, como si le debiera algo a la danza. Siempre había creido que la danza es altruista: da sin esperar recibir nada a cambio. Ahora vuelvo con las manos vacías y me evalúa, malhumorada.
Así que tendremos que darle algo de vuelta, no se... Aunque sea entusiasmo.
Haremos lo que podamos
Como siempre...
Termino un año que si bien empezó bien no terminó tanto como me gustaría. Hubo demasiadas despedidas, que causaron heridas que quizá no se cierren nunca. Despedidas de personas que nunca volverán, que se marcharon sin querer y a las que nunca olvidaremos.
También hay personas que se marcharon queriendo. Y no las culpa, quién sabe, a lo mejor soy yo la que se ha marchado y no he sabido decir adios con suficiente claridad.
Puede que en pocos días vuelva a bailar. Me asusta la idea de que no lo hecho de menos. Es extraño, incluso me hace sentirme culpable, como si le debiera algo a la danza. Siempre había creido que la danza es altruista: da sin esperar recibir nada a cambio. Ahora vuelvo con las manos vacías y me evalúa, malhumorada.
Así que tendremos que darle algo de vuelta, no se... Aunque sea entusiasmo.
Haremos lo que podamos
Como siempre...
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