miércoles, 27 de enero de 2010

Rover ^^


Informaros que me he unido al Grupo Scout Mafeking 500, y que estoy muy orgullosa de ello. No puedo negar la evidente influencia que ha ejercido Jorge en tal suceso, es evidente. Pero lo cierto es que el solo me ofreció ir al campamento de Navidad y yo decidí quedarme.

El otro día estuve cosiendo mis insignias nuevas a mi uniforme nuevo, que no es sino la antigua camisa de Jorge, ahora para él demasiado pequeña. Son el escudo de Andalucia, el nombre del grupo, el nombre de los intgrantes de la sección y el simbolo de Clan.

Mientras lo hacia, me embargaba un sentimiento que hacía tiempo que no sentía : Ilusión. Verdadera ilusión por un nuevo proyecto, por una nueva meta. A pesar de que soy algo mas mayor de lo que se suele ser cuando entras en un Grupo (Nombramos "algo mas" eufemismo del año) creo que ha llegado justo cuando tenía que llegar.

Y doy gracias =).

domingo, 24 de enero de 2010

Pequeños


Es tan curioso todo... tan extraño...
Nadie se conforma con lo que tiene. Y pocos se merecen lo que reciben. Y, aun asi, pensamos que seguimos mereciendonos mas y mas cosas, sin limite, que somos puro objeto de derechos.
¿Quien ha hecho el mundo tal y como es?
Puede ser que haya alguna finalidad detras de toda la injusticia, todo el dolor, todo el desequilibrio que rezuman nuestras vidas. Puede que estemos encaminados hacia una causa. O puede que simplemente hayamos corrompido lo que se nos dio en un principio y ahora tengamos que convivir con el resultado fallido de nuestro experimento.
En mi opinion... somos demasiado insignificantes para discernir. Vagaremos eternamente a no ser que hagamos algo. Y pronto.

miércoles, 13 de enero de 2010


Bueno, deciros que en estos ultimos tiempos, las cosas han cambiado bastante, como ya habreis deducido con la entrada anterior.

Termino un año que si bien empezó bien no terminó tanto como me gustaría. Hubo demasiadas despedidas, que causaron heridas que quizá no se cierren nunca. Despedidas de personas que nunca volverán, que se marcharon sin querer y a las que nunca olvidaremos.

También hay personas que se marcharon queriendo. Y no las culpa, quién sabe, a lo mejor soy yo la que se ha marchado y no he sabido decir adios con suficiente claridad.

Puede que en pocos días vuelva a bailar. Me asusta la idea de que no lo hecho de menos. Es extraño, incluso me hace sentirme culpable, como si le debiera algo a la danza. Siempre había creido que la danza es altruista: da sin esperar recibir nada a cambio. Ahora vuelvo con las manos vacías y me evalúa, malhumorada.

Así que tendremos que darle algo de vuelta, no se... Aunque sea entusiasmo.

Haremos lo que podamos

Como siempre...

Calma.


Me voy dando cuenta de que he emprendido una cruzada contra mi misma. Una lucha encarnizada contra todo aquello que creía importante. Intento desprenderme de ello antes de que ello se desprenda de mí. Solo convivo con aquello que se que nunca va a abandonarme. Desgraciadamente, una de esas cosas soy yo misma, y a menudo me gustaría marcharme de mi lado unos instantes.

La convivencia es muy dura, sobre todo con uno mismo. Supongo que, de no tener a alguien que me recuerde de tanto en tanto quién soy y quién no, habría perdido el rumbo hace tiempo de forma irremediable y me encaminaría hacia el abismo de forma tan rápida e inexorable que la cabeza me daría vueltas.

Por suerte, hay una serie de cosas que te mantienen atado a la realidad. Unos puertos donde anclar sin temor a perderse para siempre. Y, por suerte también, parece que yo he encontrado uno de mis puertos y he empezado a desacerme de las playas que si bien fueron hermosas nunca fueron seguras.

Esta etapa de la vida es un continuo cambio. Parece que la dificultad de la adolescencia es un tópico, pero antes o después, la dificultad se nos presenta a todos. De una forma o de otra.

Buscad vuestros puertos, vuestras anclas. La lluvia ha hecho que suba el nivel del agua, y pronto, acabaremos siendo arrastrados hacia un lugar que no nos gusta. Buscad vuestras anclas y, en el fondo de vuestro corazón estaréis salvados.